lunes, 17 de febrero de 2014

¡Alarmante!

Por  Ángel Frías
Escritor

Siento pena y rabia por lo que está pasando en Venezuela.

Tras ojear lo colgado en las redes sociales, siento que la democracia que algunos pregonan es fruto de las ganas de quedar bien, más que de sus convencimientos personales.
Yo los llamaría demócratas de pacotilla. 
Si como de todos es sabido Venezuela cuenta con una de las mejores constituciones del mundo según expertos y fue votada por más del 71% de los venezolanos; si la democracia es una forma de organización en la que la titularidad del poder reside, en la que las decisiones colectivas del pueblo son adoptadas por aquellos que en participación directa o indirecta fueron elegidos por él... Si como vimos en las últimas elecciones ni con la alianza de partidos opositores agrupados en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) lograron el triunfo, consiguiendo el 44,97% del total de los votos, frente al 54,42% conseguidos por el presidente actual, batiendo ademas un récord al obtener una participación del 80,94%, ¿cómo es posible el que tantos pseudodemócratas, estén a favor de reventar los designios que un pueblo eligió democraticamente?

Me da, pena y rabia como digo en mi enunciado, al ver lo escriben y cuelgan en las redes sociales algunas personas sobre ese pueblo, incluso sin haber estado nunca en él.

jueves, 6 de febrero de 2014

Un título universitario... ¡Claro que vale la pena!


Por Lorena Barboza                                      
Periodista y educadora


En este nuevo siglo, hay quienes lo ponen en duda, planteándose si el gasto para estudiar es una inversión o un despilfarro… Esa esa una lamentable forma de iniciar el 2014.



40 jefes de Estado y más de 1.500 líderes empresariales mundiales se reunieron la semana pasada en el Foro Económico Mundial (WEF), en la localidad alpina Davos, para analizar los problemas derivados de la reciente crisis financiera y económica global. 



Entre otros temas, la importancia de invertir en educación se discutió ante lo que destacaron como un panorama desalentador:  cerca de 285,000 graduados en Estados Unidos ganan el salario mínimo, y la mitad de los estudiantes termina, en promedio, con una deuda de 30,000 dólares.



Lógicamente esos datos son escalofriantes y preocupantes, pero tan solo pensar en limitar el acceso a la educación superior a los jóvenes, solo podría generar en una mayor desigualdad social.  La crisis mundial ya trató de explicarla el Centro de Estudios del Fondo Monetario Internacional (FMI) en un informe, publicado en el 2010, cuyos datos son concluyentes. Dice que una de las principales causas de la actual crisis es el crecimiento de las desigualdades sociales, donde la concentración enorme de las rentas en los sectores más adinerados (provenientes de las rentas del capital, principalmente), es a costa de las rentas de los ciudadanos que en su mayor parte proceden de su trabajo.  La consecuencia de esa desigualdad ha sido el descenso notable de la capacidad adquisitiva de la mayoría de la población, que ha obligado a su endeudamiento vertiginoso.



Esperemos que la pregunta sobre la inversión en educación hecha en Davos, no pase a más; de lo contrario el panorama sería asolador.  Si llegase a limitarse la educación universitaria, podríamos concluir dos cosas: tendrían garantía de una vida digna solo aquéllos que nacen ricos o, en última instancia, solo aquéllos que sean formados como analfabetas funcionales para ser mano de obra barata.



¿Para qué más riqueza sin abrazar y enfatizar las humanidades? 

lunes, 20 de enero de 2014

¿De qué Dios hablamos?

Por  Ángel Frías Coca
Escritor


Huyo hacia lo desconocido; me sumerjo en mi interior intentando no ver ni escuchar, y leo cualquier cosa que me arroje algo de luz. Sigo intentando comprender el porqué de las cosas transcendentales. 

“Dios necesita ser libre” o quizás los no creyentes necesitaríamos el que lo fuese, para así poder llegar a comprender o ser un poco menos crítico hacia toda esa parafernalia que le rodea.

Deberían los creyentes dejarle escapar de tantas y tantas religiones; harían muy bien esos mismos que le adoran el dejarle ser como suelen predicar y que, de motu propio, ingresase en los corazones de la gente y no empujado por la codicia de siempre.

Los intereses materiales que unen a pastores, curas, políticos y dictadores sean del pensamiento que sean, no lo han permitido nunca ni lo permitirán, puesto que les viene como “anillo al dedo” la falta de información de la que gozan los pueblos -en general- con respecto a las vidas, andanzas y financiaciones de esos pastores.

Tomemos como ejemplo Argentina, un país donde los obispos desde 1994 reciben un haber salarial y luego una pensión pagada directamente por el estado, equivalente a la de un juez de primera instancia. Es por eso que, fijándome en esta pequeñísima falta de pudor y comparándola con los actos de pedofilia, amén de las aberraciones oídas a diario y la falsa moral de todos estos lideres- me sigo preguntando quién puede ser ese Dios que tanto mal permite entre sus mismos predicadores. Pero también tropiezo con un dilema… el de cómo alguien me pudiese explicar quién es Dios; ¿cómo saberlo o entenderlo sino es a través de esos seudopastores, curas o dictadores? Son los mismos que, por desgracia, viven de los más desfavorecidos; son esos personajes que apoyados por nuestros  familiares, nos llevaban desde nuestra más tierna infancia -abusando de su poder y sin nuestro consentimiento- a las Iglesias; son esos mismos que te atemorizan sino compartes sus creencias.

Otra de mis incógnitas… cómo llegar a entender -tras la lectura del Antiguo Testamento- que la idea de conocer a Dios o alcanzar la comunión con Él, mediante nuestros propios esfuerzos, es algo (siendo muy correcto con la expresión) como poco extraño.

Y ahora, intentando no hacerme más preguntas, ¿de qué Dios estoy hablando? ¿del cristiano, el árabe, el judío?  Si como dicen las escrituras todos son descendientes de un mismo personaje llamado Abraham, ¿cómo es posible la existencia de tantas religiones?

Por todas esas preguntas sin contestación es por lo que me inclino a pensar que existirán tantas religiones como el vividor de turno quiera, apoyado en esas pobres almas deseosas de creer en algo, y amparadas por los dictadores con sus afanes de lucro; los mismos que nos obligan a odiarnos, e incluso a matar.  Y esto no es cosa de nuestros ancestros ya que ahora, por desgracia, en los tiempos actuales siguen imponiendo su verdad ante los demás, de diferentes maneras.

Muchas aerolíneas nos estafan descaradamente

Por Lorena Barboza
Educadora y periodista


Viajar en avión dejó de ser un placer. Es el sinsabor que tengo y se debe a las extremas medidas de seguridad implantadas en los aeropuertos, los precios de los boletos y el abuso de las aerolíneas.

Comprendo la necesidad de tener medidas de seguridad, especialmente por el gran tránsito diario de miles de personas y por los hechos violentos reportados en algunos aeropuertos.  Pero de eso a arrebatarle a los pasajeros desde un yogurt hasta cualquier botella con líquido, me parece muy exagerado.

¿Y qué me dice de los precios de los boletos?  Obviamente las aerolíneas incurren en gastos como salarios, impuestos aeroportuarios, gubernamentales y precios de los combustibles, entre otros.  Pero, ¿por qué traspasar el peso de esos gastos a los clientes, especialmente cuando nos quedan debiend, desde hace mucho tiempo, un buen servicio? Ya, con costos, sirven alguna galleta y una bebida barata... Las aerolíneas han hecho 'su agosto' a costa de sus clientes y ofreciendo un pésimo y pobre servicio.

Otra de las incoherencias establecidas es el límite en el número de maletas permitidas por pasajero; cada vez le permiten llevar menos, y lo más lamentable es ver cómo -por una o dos libras de más- obligan a la persona a abrir su maleta en frente de todos para sacar lo que pueda, y así cumplir con las 50 libras establecidas; de lo contrario, lo obligan a pagar una suma caprichosa para cubrir el exceso de peso.  ¡No se vale!  No hay consideración hacia el pasajero.  Y por cierto, ¿por que si dos o más personas de una familia viajan juntas no se equipara el peso de su equipaje total?  ¿Por qué obligarlos a pasar cosas de las maletas con peso extra a las que no alcanzan el peso de 50 libras?  No se justifica esa medida, y más aún cuando se desconsidera abiertamente a los ancianos o adultos con niños, principalmente. 

¡Sí, las aerolíneas abusan!  Son muy estrictas cuando los pasajeros ‘no cumplen’, pero ni siquiera se disculpan cuando venden más boletos de los que deben, pierden nuestro equipaje o cambian nuestros vuelos a su antojo.  El pasajero siempre está en desventaja, y eso es un irrespeto.

Como usuarios debemos defender nuestros derechos, denunciar e ir hasta las últimas consecuencias para acabar con tantos excesos. ¡Tenemos que recordar que no nos hacen un favor; las aerolíneas nos venden un servicio!

miércoles, 8 de enero de 2014

¿Radioterapia? ¿Quimioterapia? ¿Pastillas?

Por Lorena Barboza          
Educadora y periodista


...Muchos somos los que nos preguntamos el por qué de tantas enfermedades tan nocivas para los seres humanos; también sabemos de todos los adelantos de las técnicas actuales y su imposibilidad para erradicarlas.


Entonces, ¿por qué hay tanto enfermo crónico? ¿Son necesarios para mantener un gran negocio? El Premio Nobel de Medicina 1993, Richard Roberts, en una entrevista para el diario La vanguardia dijo “…las farmacéuticas a menudo no están tan interesadas en curarle a usted como en sacarle dinero, así que esa investigación, de repente, es desviada hacia el descubrimiento de medicinas que no curan del todo, sino que cronifican la enfermedad y le hacen experimentar una mejoría que desaparece cuando deja de tomar el medicamento. …Se han dejado de investigar antibióticos porque son demasiado efectivos y curaban del todo. Como no se han desarrollado nuevos antibióticos, los microorganismos infecciosos se han vuelto resistentes y hoy la tuberculosis, que en mi niñez había sido derrotada, está resurgiendo y ha matado este año pasado a un millón de personas”.


Sabemos que el SIDA y el cáncer, por ejemplo, no han podido ser controlados… Uno se imaginaba que la política y la religión se movían por intereses meramente económicos, por las luchas por el poder, pero lo que me eriza el cabello es la posibilidad de que pudiese entrar en el juego de esta ruleta rusa, la sanidad internacional.  Y me pregunto… ¿por qué se permite tanto mal en el mundo y por qué la colaboración de los medicos, quizás aún sin querer?

martes, 7 de enero de 2014

“El ingreso de Costa Rica a la OCDE: Si cree que hemos terminado con el neoliberalismo, se equivoca”

Por Gerardo Barboza   
Educador

II Parte


En el artículo anterior, “El ingreso de Costa Rica a la OCDE: Consolidando el desastre neoliberal”, (“El ingreso de Costa Rica a la OCDE: Consolidando el desastre neoliberal”, I parte) se hizo referencia al análisis fundado del economista Mario Alejandro Valencia, Subdirector de Cedetrabajo y profesor de Economía de la Universidad Central, autor de “El ingreso de Colombia a la OCDE: consolidando el desastre neoliberal”, publicado en Deslinde, edición 53 del 13 de septiembre de 2013.

Diversas reacciones a lo manifestado surgieron. Algunas de esas reacciones, por ejemplo, fueron desde la utilización de lenguaje subjetivo, pasando por remembranzas de la Guerra Fría hasta preguntas que han sido ya contestadas en reiteradas ocasiones. Todas las reacciones expresadas desde distintas ópticas merecen respeto y deben ser, aunque sea brevemente, contestadas.

Unas reacciones hablan de “objetividad”, en razón de que debe conocerse más lo que hace la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y que, por lo tanto, no debe “satanizarse” el ingreso de Costa Rica a esa organización.

Como consta en todas las publicaciones ofrecidas, las referencias públicas y fundadas utilizadas no son inescrutables por quien guste y, la evidencia de lo que han hecho los mismos partidos políticos con Costa Rica en los últimos treinta años, no es un espejismo ni una “percepción” antojadiza.

Consecuentemente, “satanizar” –como se indicó en las reacciones- no obedece más que a una posición de quienes acostumbran “sacralizar” lo que algunos desean que veamos, lo que les conviene. Es el año 2014 del siglo XXI; los avances científicos y tecnológicos están a la disposición de todos los que deseen conocerlos de manera fundada. Los “actos de fe”, que es de donde se deriva la “satanización” y la “sacralización” en marcas y prestigios fabricados, no pueden seguir decidiendo el rumbo de Costa Rica. Precisamente por esos “actos de fe” en los incapaces dentro de los partidos políticos que han estado a cargo de Costa Rica en los últimos treinta años, son por los que el país se encuentra en su deplorable situación actual. Un “acto de fe” reciente lo constituyó las bondades que traían los tratados de libre comercio…pero el “milagro” no ha sucedido… En otro “acto de fe”, ahora debemos creer que con el ingreso a la OCDE el “milagro” del desarrollo sucederá…  

Otras reacciones despiertan los fantasmas de la Guerra Fría. Se concentran en lo que haya realizado el bloque soviético en aquel entonces. No obstante, tendríamos que despertar también a las dictaduras de derecha que han existido en Latinoamérica. El mundo cambió. Es el año 2014 del siglo XXI. Conocer sobre esos fantasmas del pasado es conveniente para que no se repita ninguno de esos extremos en los que, al final de cuentas, quienes han perdido son los pueblos. Es más oportuno, sin embargo, poner mucha atención a los vivos (en sentido estricto y coloquial) del presente que despertar fantasmas con el propósito de crear temores. Los vivos de los últimos treinta años, que aún están presentes, se han prestado para establecer un poder hegemónico que ¿podría interpretarse como otra dictadura, pero globalizada…? Al parecer para los “sacralizadores” eso está bien y es objetivo…

Se debe extender una disculpa por la incapacidad que pueda haberse tenido al escribir estos aportes publicados en este distinguido medio de comunicación. Se ha consultado a personas con distintos grados de escolaridad y edad sobre si la información planteada no es clara en cuanto a la propuesta para “revertir” el desastre en que nos han colocado los incapaces en los partidos políticos a cargo del país en los últimos treinta años. Los consultados han respondido: “la propuesta es clara, el primer paso para iniciar la reversión es acabar con el bipartidismo”.

Había que realizar esa consulta personal para determinar si lo planteado no estaba claro, pues es difícil conocer la intención de quienes preguntan de manera ambigua cuando, claramente, se ha propuesto lo que debe hacerse para “revertir” la situación… De manera explícita, entonces, el primer paso es: el Partido Liberación Nacional junto con los otros del mismo perfil no deben seguir a cargo del país. Se concluye entonces que el problema de unos pocos se circunscribe a la comprensión de lectura…

Veamos. Cuando alguien tiene un dolor de muela, de buena fe busca a un profesional para que le resuelva el problema. El doliente explica el problema al profesional para que este brinde la solución. Es el profesional el que debe aportar la solución porque dice estar preparado para ello y, además, puede encontrarse ubicado en un suntuoso edificio y con tecnología de punta para dar credibilidad adicional a su profesionalismo y, por ello, cobra honorarios, con todo derecho.

El profesional entonces ha diagnosticado caries en la muela como causa del dolor y procede a solucionar el problema. Coloca, según lo que corresponda, amalgama o resina. El paciente regresa a su casa. Por la noche, el dolor de muela es muchísimo más fuerte que aquel que provocó la consulta al profesional. El paciente regresa para que le resuelva el problema se suponía resuelto. Pero… ¿qué pasaría si el profesional, graduado, luego de habérsele pagado los honorarios, le responde al paciente: “¿qué hacemos para revertirlo…?”? Desde luego, ante tal pregunta, y si el problema no es resuelto, el paciente podrá ejercer todos los mecanismos legales a disposición. Sin embargo, si dentro de ese proceso descubre que aquel profesional que prometió resolver el problema no lo es, y no se encuentra debidamente acreditado, la situación se complica más. Afortunadamente contamos con un colegio profesional que podrá intervenir, así como las instancias legales para denunciar el ejercicio ilegal de la profesión.

¿Cuál diferencia puede existir entre la situación descrita y los ciudadanos a quienes se nos presenta una oferta política que muchos, de buena o calculada fe, “sacralizadores”, aceptan acríticamente?

Piden que se les contrate, sin tomar en cuenta que el despido de un Presidente de La República no es tan sencillo. Luego, al entender la torpeza sobre la contratación, promueven que es el tiempo de “hablar menos y hacer más”, olvidándose de la idiosincrasia costarricense claramente resumida en el aforismo popular “hablando se entiende la gente”. La mordaza subliminal de “hablar menos” es además acompañada por otra torpeza adicional: “quienes decidimos nos equivocamos”. Las continuas “equivocaciones” de los últimos treinta años no son simples e ingenuas “equivocaciones”; “equivocaciones” reiteradas con altos cargos al erario público entran en la esfera del Derecho Penal… si no es así, me disculpo, y corrijan de manera fundada para que todos aprendamos…

Y es aquí donde toma más relevancia el ejemplo de la muela. A cargo de este país en los últimos treinta años han estado “doctores”, “másteres”, “licenciados”, todos “muy científicos”, “expertos” y “especialistas”, y otros… Pocos de esos con credenciales para lo que dirigen; a otros, no se les conoce credencial alguna. Quienes se identifican con ese grupo de empíricos, al relatárseles el fracaso en que nos han puesto, piden, además la solución (soluciones hace tiempo dadas y desoídas) o bien, se vuelven repetidores del discurso neoliberal en las comunidades, escuelas, colegios y universidades. Cuando se les reclama la garantía por la “amalgama” o la “resina” pagada de manera leonina, se ocultan, no responden porque simplemente (1) saben lo que hacen y continúan embaucando al país, (2) en realidad son grandes ignorantes con títulos obsequiados o transmutados desde un simple certificado de asistencia a un seminario en cualquier universidad de “prestigio”, a un grado académico… En cualquiera de estos dos casos y otros más, no conviene que se encuentren más a cargo del país (para quienes no comprendan, esto es una solución).

El primer paso es no entregarles el poder nuevamente. Antes decían que en cuatro años no se lograba nada, pero aun así seguían y siguen (doblemente) postulándose. Duplicaron el periodo con ocho años de “gobierno” del mismo partido político, algunos con promoción automática, y tampoco lograron nada...pero para el país. En “relevos”, en los últimos treinta años tampoco lograron nada para el país, pero sí para de quienes reciben órdenes. ¿Qué se han creído para indicarnos el ritmo de desarrollo que debemos tener? En el lenguaje burdo en boca dizque académica, dicen que hay que esperar para que las cosas “cuajen”… Treinta años, más ocho años de desaciertos firmes pero deshonestos ¿no son prueba suficiente de que a Costa Rica la ha “gobernado” una élite de incapaces? Y aun así buscan “gobernar” de nuevo por medio de una campaña torpe como la “estrategia” de relación subordinada anulada: “contráteme”; o la nueva “estrategia” de “socios”: “construyamos”, adornada con el discurso de “equivocaciones” ingenuas… Ni como empleados, ni como “socios” y menos como jefes… No existe credencial que valga el puesto a la presidencia del país (para quienes no comprendan, esto también es una solución).

Fuera del poder, Costa Rica debe cambiar los requisitos para que un ciudadano alcance la presidencia del país, para nombrar diputados, y, especialmente, a  rectores universitarios y a los demás … No se puede continuar con ineptos titulados a cargo del país (para quienes no comprendan, esto también es una solución).

No necesitamos a políticos con “doctorado”, “máster” o “licenciatura” de nada, que “sacralizan” prestigios fabricados e infundados, incapaces de poder pensar por sí mismos y para el país. “Necesitamos a políticos con conocimientos científicos y adeptos al pensamiento crítico basado en las pruebas para que plasmen esos hallazgos y recomendaciones en políticas y acuerdos internacionales”, decía el connotado economista Jeffrey Sachs (para quienes no comprendan, esto también es una solución).

Para algunos el ejemplo sobre la muela podría parecer sin sentido y una analogía impertinente para los “grandes desafíos” (en lenguaje neoliberal) que presenta el país… Si es así, demuéstrenlo de manera fundada y publicada, no en escuetos comentarios… La futura conducción de Costa Rica no puede ser gestada a través de un concurso de simpatía o belleza como “Miss Universo”… un “Mr. /Ms. Politician 2014”…

Nos encontramos en la sociedad del libre mercado, de las defensorías del consumidor, de las garantías. Ante la oferta política en un Estado de Derecho podemos exigir que quienes traten el “dolor de muela” nacional, en verdad lo curen. Para eso reciben salarios, honorarios y otros… Les estamos demostrando que han provocado la enfermedad y que los remedios que han presentado no han servido, ni sirven ni servirán. Les estamos demostrando que los mismos males que padecen otras naciones, son los mismos males que han provocado en Costa Rica en los últimos treinta años los mismos empíricos con cualquier título, y que recetan el mismo placebo. Así como existe una carrera diplomática, debe existir una carrera presidencial. Más empíricos a cargo del país, sin credencial alguna más que el desastre provocado en los últimos treinta años no debe continuar. 

¿Por qué, por ejemplo, si no se acepta que un empírico, sin credencial alguna además, cure una muela, se permite que cualquier empírico titulado dirija al país junto con otro equipo de incapaces?



“Si cree que hemos terminado con el neoliberalismo, se equivoca”

Lo anterior viene del título del artículo “If you think we’re done with neoliberalism, think again”, publicado en enero de 2013, por George Monbiot.

¿Y quién es Monbiot? Es autor de “best sellers” como “The Age of Consent: A Manifesto for a New World Order”, “Captive State: The Corporate Takeover of Britain”, “Poisoned Arrows, Amazon Watershed” y “No Man’s Land”. Una de sus recientes publicaciones es “Heat: How We Can Stop the Planet Burning”.

Monbiot ha sido profesor en las universidades de Oxford (política medioambiental), Bristol (filosofía), Keele (política) y East London (ciencias ambientales).

En 1995 Nelson Mandela le hizo entrega del “United Nations Global 500 Award for outstanding environmental achievement”.

Desde luego, se reitera, ni Monbiot ni ningún autor referenciado en estas publicaciones necesita promoción. Por el contrario, necesitamos conocer el criterio fundado de esos autores para tratar de comprender cómo lo que se presenta en Costa Rica, una vez más, “sacralizado” por unos y sesgadamente presentado por cierta “prensa”, tratando de exorcizar “fantasmas” de la mente de jóvenes talentosos como los del vídeo “Nuestro nombre es Costa Rica”, es la ruta equivocada por la que desean seguir conduciendo al país... trocha iniciada hace treinta años…

Dice Monbiot:

“La aplicación global de una teoría económica fraudulenta trajo a occidente de rodillas. Sin embargo, para aquellos en el poder, ofrece riquezas”.

“Las demandas de los ultra-ricos han sido disfrazadas en una sofisticada teoría económica y aplicada sin importar su resultado”.

“En 2012, las 100 personas más ricas del mundo llegaron a ser US$241 millones de millones de dólares más ricos. Ellos ahora valen $ 1.9 trillones: sólo un poco menos de toda la producción del Reino Unido”.

“Esto no es el resultado de la casualidad. El aumento de las fortunas de los súper ricos es el resultado directo de las políticas. Éstas son algunas de ellas: la reducción de las tasas de impuestos y el cumplimiento tributario; la negativa de los gobiernos a recuperar una parte decente de los ingresos provenientes de los minerales y la tierra, la privatización de los activos públicos y la creación de una economía de peaje, la liberalización de los salarios y la destrucción de la negociación colectiva”.

“Las políticas que hicieron los monarcas mundiales tan ricos son las políticas que exprimen todo el mundo. Esto no es lo que predice la teoría. Friedrich Hayek, Milton Friedman y sus discípulos  –en miles de escuelas de negocios, el FMI, el Banco Mundial, la OCDE y casi todos los gobiernos modernos- han argumentado que entre menos los gobiernos cobren impuestos a los ricos, defiendan los trabajadores y redistribuyan la riqueza, más próspero todo el mundo será. Cualquier intento de reducir la desigualdad dañaría la eficiencia del mercado, impidiendo la marea alta que levanta todos los barcos. Los apóstoles han llevado a cabo un experimento global de 30 años, y los resultados están acá. Un fracaso total”.

“Antes de continuar, debo señalar que yo no creo que el crecimiento económico  perpetuo sea sostenible o deseable. Pero si el crecimiento es su objetivo –un objetivo al que todos los gobiernos afirman suscribirse- no se podía hacer un lío más grande al liberar a los súper-ricos de las limitaciones de la democracia”.

“El informe anual del año pasado por la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo debió haber sido un obituario para el modelo neoliberal desarrollado por Hayek y Friedman y sus discípulos. Esto demuestra de manera inequívoca que sus políticas han creado los resultados contrarios a los que predijeron. Dado que las políticas neoliberales (reducción de impuestos para los ricos, la privatización de activos estatales, la desregulación laboral, la reducción de la seguridad social) comenzó a picar desde la década de 1980, las tasas de crecimiento comenzaron a bajar y el desempleo aumentó”.

“El notable crecimiento de los países ricos durante los años 50, 60 y 70, fue posible gracias a la destrucción de la riqueza y el poder de la élite, como resultado de la depresión de 1930 y la segunda guerra mundial. Su vergüenza dio al otro 99% una oportunidad sin precedentes para exigir la redistribución, el gasto del Estado y la seguridad social, todo lo cual estimuló la demanda”.

“El neoliberalismo fue un intento de dar marcha atrás a estas reformas. Profusamente financiados por millonarios, sus defensores eran increíblemente exitosos –políticamente. Económicamente fracasaron”.

“A lo largo de los países de la OCDE los impuestos se han convertido en más regresivos: los ricos pagan menos, los pobres pagan más. El resultado, los neoliberales afirmaron, sería que la eficiencia económica y la inversión aumentarían, enriqueciendo a todos. Ocurrió lo contrario. Como los impuestos sobre los ricos y los negocios disminuyeron, el poder adquisitivo del Estado y de las personas más pobres cayó, y la demanda se contrajo. El resultado fue que las tasas de inversión se redujeron, en sintonía con las expectativas de crecimiento de las empresas”.

“Los neoliberales también insistieron en que la desigualdad sin restricciones en los ingresos y salarios flexibles reduciría el desempleo. Pero en todo el mundo rico tanto la desigualdad y el desempleo se han disparado. El reciente salto en el desempleo en la mayoría de los países desarrollados –peor que en cualquier recesión anterior de las últimas tres décadas- fue precedido por el nivel más bajo de los salarios como porcentaje del PIB desde la segunda guerra mundial. Adiós a la teoría. Fracasó por la misma razón obvia: los bajos salarios suprimen la demanda, que suprime el empleo”.

“Como los salarios se estancaron, las personas complementan sus ingresos con la deuda. El aumento de la deuda alimentó a los bancos desregulados, con consecuencias de las que somos conscientes. Entre más crezca la desigualdad, señala el informe de la ONU, menos estable la economía y más bajas sus tasas de crecimiento. Las políticas con las que los gobiernos neoliberales tratan de reducir sus déficits y estimular sus economías son contraproducentes”.

“Como digo, no tengo perro en esta carrera, salvo la creencia de que nadie, en este mar de riquezas, debe ser pobre. Pero mirando atónito ante las lecciones no aprendidas por Gran Bretaña, Europa y los EE.UU., se me ocurre que toda la estructura del pensamiento neoliberal es un fraude… El completo fracaso de este experimento a escala mundial no es impedimento para su repetición. Esto no tiene nada que ver con la economía. Tiene todo que ver con el poder”.

Un año después de lo relatado por Monbiot, es divulgada la nueva noticia: “Los 300 más ricos del mundo sumaron 524.000 millones a sus fortunas en 2013”.

Elpidio José Silva, magistrado, escritor, profesor de Derecho Penal y Criminología, juez español que adquirió notoriedad por el “Caso Blesa”, y que ha señalado que “La madre de la corrupción está en el poder judicial”, hace poco en su cuenta de Twitter señaló:

“Si te dicen que es una “crisis” y descubres que los corruptos han expoliado todo, la crisis se llama “mentira” y también “estafa”.

Entonces, ¿a quiénes les creemos? ¿(1) a los políticos de los mismos partidos que han estado a cargo del país en los últimos treinta años, marineros de agua dulce cuyos barcos se hundieron o encallaron junto con más de mil “pensantes” expoliadores, arrastrándonos con la estela remolina neoliberal; (2) a los sin firmeza y deshonestos, (3) a los que primero se presentan en una relación de subordinación laboral, luego piden mutar a “socios” y se acompañan por quienes no hicieron más que seguir el plan, “equivocándose” por las decisiones torpes que tomaron para sus experimentos realizados, pero teniendo al país como conejillo de Indias y no a su propio peculio, (4) a los candidatos políticos que solo presentan paliativos en esos dizque debates, anuncios leoninos y panfletos puerta por puerta y no dicen cómo resolverán los problemas de fondo, (5) a quienes nos “invitan”, en palabras de Monbiot, a repetir el completo fracaso de este experimento a escala mundial, no solo con los tratados de libre comercio sino con el anunciado ingreso a la OCDE…, o bien, a las experiencias fracasadas en otros países y a los científicos costarricenses e internacionales serios que no necesitan “sacralizar” a nada ni a nadie, exorcizar fantasmas de la mente de una nueva juventud pensante y no adoctrinada?

Responder estas preguntas antes es, para los que no comprenden, parte de la solución…